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Vergara Killer saga n° 1
Este tipo es indestructible, y está cansado. Tiene un objetivo, dejar que su ira aplaste a algún pobre tipo. Ese pobre tipo es Belizan.
Vergara necesita matar a Belizan, él se lo buscó, contaminó una generación entera de amigos, infectó nuestras mentes con imágenes inmundas, repitiendo el insulto, ultrajando nuestro sentido de la decencia, y degenerando nuestros antros de amistad. Escupió sobre nuestros amigos, sus amigos. Vergara está resuelto a matarlo, lo está buscando, tiene que encontrarlo, y sabe que no va a ser fácil.
Vergarakillersagadibujos2
Lo alimenta una destrucción creciente, incontenible, como una singularidad. En su camino a Vergara lo estorban los bares, y no puede hacer nada, lo sabe, por algún lado tiene que empezar a buscar, y no tiene otras ideas, cree que este es un buen comienzo. Pero solamente se cruza con bares peligrosos, son esos bares que uno preferiría evitar, esos lugares de los que los cobardes salen corriendo y pidiendo ayuda. Uno seguido de otro, entra en un bar, sale y entra en otro. Está más cerca de encontrar él la muerte que de llevársela a Belizán. Pero Vergara es un tipo duro. En principio, no era la idea, pero se hizo prófugo de la justicia. Va pintando un sendero de crímenes con la sangre de muchos pobres tipos que se metieron con el guachín equivocado. "Es una carnicería" dice un forense que asignaron a buscarlo.
Matones, patovicas, borrachos, patoteros, los mata a todos con el puño limpio, salvo algunas pocas veces que usa un cuchillo. No es que le guste tanto usarlo, es que a veces solamente está cansado y las cosas se salen un poco de su control. Vergara busca y busca, no evita la violencia de los bares, no puede... y no encuentra nada. -¡¿Pero dónde está ese engendro?!, ¡No lo encuentro por ningún lado! ¡Cuando lo encuentre no se imagina cómo va a terminar! ¡Ni se lo imagina! ¡Va a terminar adentro de un tanque de cemento, con todos los huesos rotos, y nadie lo va a encontrar!
Vergara hizo un pacto con el Diablo. "¡Mefistófeles!" gritaba -¿Vos sos el que hizo un pacto con el gil ese Fausto? ¡Te estoy llamando, aparecé!- Un espíritu se manifestó, era oscuro. "Mirá pibe"- decía el Diablo, -me parece que te estás confundiendo, acá no existe ningún Mefisto, acá existe Mandinga, ese es mi nombre acá, y vos me vas a decir Señor Mandinga, ¿Te queda claro? Ah, y otra cosa, ese tono que no se vuelva a repetir ¿ok?-. Vergara se enfureció, se le fue encima al Diablo, cambiaron puños, el Diablo era duro, pero Vergara le pegó fuerte, y el Diablo terminó en el piso con la nariz sangrando, "¡¿A mi me respetás ok?! ¿Me vas a dar el poder que quiero o te sigo pegando estamos?" -¡Está todo bien! ¡Está todo bien!, yo no quiero problemas, está todo concedido- decía el Diablo, y desapareció. Vergara ya tenía el poder que buscaba.
Por eso ahora Vergara avanza con su ira indestructible, sabe que aún si lo encontrara la policía, no va a pasar nada, al revés, "pobres tipos" piensa, "que me encuentren, tener que terminar taxidermiados como un muñeco, después de ser molidos a piñas ¡Me como crudo a cualquiera!, ¡Si la simiada se maneja con violencia, yo soy mas peligroso!". Es que Vergara estuvo estudiando anatomía, él aprendió a disecar cuerpos, y sabe que si algún milico lo jode mucho... lo destroza a golpes y después lo diseca para ponerlo en un museo.
Vergara camina por las calles ensangrentadas pensando -¿Creyeron que yo iba a seguir siendo el buenito de youtube andando en bicicleta, que invierte en Ethereum y sigue progresando?... Fue todo un acto... uno de mis hobbies es matar pobres tipos-.
Vergara necesita matar a Belizan, él se lo buscó, contaminó una generación entera de amigos, infectó nuestras mentes con imágenes inmundas, repitiendo el insulto, ultrajando nuestro sentido de la decencia, y degenerando nuestros antros de amistad. Escupió sobre nuestros amigos, sus amigos. Vergara está resuelto a matarlo, lo está buscando, tiene que encontrarlo, y sabe que no va a ser fácil.
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Lo alimenta una destrucción creciente, incontenible, como una singularidad. En su camino a Vergara lo estorban los bares, y no puede hacer nada, lo sabe, por algún lado tiene que empezar a buscar, y no tiene otras ideas, cree que este es un buen comienzo. Pero solamente se cruza con bares peligrosos, son esos bares que uno preferiría evitar, esos lugares de los que los cobardes salen corriendo y pidiendo ayuda. Uno seguido de otro, entra en un bar, sale y entra en otro. Está más cerca de encontrar él la muerte que de llevársela a Belizán. Pero Vergara es un tipo duro. En principio, no era la idea, pero se hizo prófugo de la justicia. Va pintando un sendero de crímenes con la sangre de muchos pobres tipos que se metieron con el guachín equivocado. "Es una carnicería" dice un forense que asignaron a buscarlo.
Matones, patovicas, borrachos, patoteros, los mata a todos con el puño limpio, salvo algunas pocas veces que usa un cuchillo. No es que le guste tanto usarlo, es que a veces solamente está cansado y las cosas se salen un poco de su control. Vergara busca y busca, no evita la violencia de los bares, no puede... y no encuentra nada. -¡¿Pero dónde está ese engendro?!, ¡No lo encuentro por ningún lado! ¡Cuando lo encuentre no se imagina cómo va a terminar! ¡Ni se lo imagina! ¡Va a terminar adentro de un tanque de cemento, con todos los huesos rotos, y nadie lo va a encontrar!
Vergara hizo un pacto con el Diablo. "¡Mefistófeles!" gritaba -¿Vos sos el que hizo un pacto con el gil ese Fausto? ¡Te estoy llamando, aparecé!- Un espíritu se manifestó, era oscuro. "Mirá pibe"- decía el Diablo, -me parece que te estás confundiendo, acá no existe ningún Mefisto, acá existe Mandinga, ese es mi nombre acá, y vos me vas a decir Señor Mandinga, ¿Te queda claro? Ah, y otra cosa, ese tono que no se vuelva a repetir ¿ok?-. Vergara se enfureció, se le fue encima al Diablo, cambiaron puños, el Diablo era duro, pero Vergara le pegó fuerte, y el Diablo terminó en el piso con la nariz sangrando, "¡¿A mi me respetás ok?! ¿Me vas a dar el poder que quiero o te sigo pegando estamos?" -¡Está todo bien! ¡Está todo bien!, yo no quiero problemas, está todo concedido- decía el Diablo, y desapareció. Vergara ya tenía el poder que buscaba.
Por eso ahora Vergara avanza con su ira indestructible, sabe que aún si lo encontrara la policía, no va a pasar nada, al revés, "pobres tipos" piensa, "que me encuentren, tener que terminar taxidermiados como un muñeco, después de ser molidos a piñas ¡Me como crudo a cualquiera!, ¡Si la simiada se maneja con violencia, yo soy mas peligroso!". Es que Vergara estuvo estudiando anatomía, él aprendió a disecar cuerpos, y sabe que si algún milico lo jode mucho... lo destroza a golpes y después lo diseca para ponerlo en un museo.
Vergara camina por las calles ensangrentadas pensando -¿Creyeron que yo iba a seguir siendo el buenito de youtube andando en bicicleta, que invierte en Ethereum y sigue progresando?... Fue todo un acto... uno de mis hobbies es matar pobres tipos-.