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Iba a trabajar a Nordelta y lo mató una conductora borracha en una camioneta
Ramón Oscar Olivera estaba haciendo los planes para festejar sus 50 años, el 7 de enero. La noticia de que iba a ser padre por primera vez le había explotado el corazón de alegría. Pero todo este sentimiento se truncó para siempre el domingo pasado, cuando iba a trabajar a Nordelta y murió al ser atropellado por una conductora borracha.
La mujer fue identificada como Yesica Loreley Quevedo (41), quien iba en su Jeep Renegade y no vio a la víctima, que caminaba en el costado derecho del Corredor Bancalari, pegado al cordón, y recibió el mortal impacto sin enterarse, de espaldas.
Según pudo saber Clarín, se negó a declarar ante el fiscal a cargo del caso, fue imputada por "homicidio culposo" y quedó en libertad este martes tras pagar una fianza.Uno de ellos es Marta Beatriz Olivera (52), quien tenía un vínculo especial con él. "Mi hermano era mi otra mitad. Vital, sano, estaba esperando su primer bebé, trabajaba entre 13 a 15 horas por día. Hizo todo bien", afirmó a Clarín.
La mujer fue identificada como Yesica Loreley Quevedo (41), quien iba en su Jeep Renegade y no vio a la víctima, que caminaba en el costado derecho del Corredor Bancalari, pegado al cordón, y recibió el mortal impacto sin enterarse, de espaldas.
Según pudo saber Clarín, se negó a declarar ante el fiscal a cargo del caso, fue imputada por "homicidio culposo" y quedó en libertad este martes tras pagar una fianza.Uno de ellos es Marta Beatriz Olivera (52), quien tenía un vínculo especial con él. "Mi hermano era mi otra mitad. Vital, sano, estaba esperando su primer bebé, trabajaba entre 13 a 15 horas por día. Hizo todo bien", afirmó a Clarín.