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Vergara Killer Saga (narrativa/proyecto de comic)
O Vergara Killer Saga, es una narrativa (protagonizada por Vergara) del género de acción distópica y ficción criminal antiépica (o más simplificado como distopía criminal de acción antiépica, o todavía más simplificado como distopía de acción oscura). Como género literario (o residuo) "omniversal" (o también humorístico), es un género que parcialmente trata (y aquí no es trama) del omniverso (sus personajes y sus historias en universos de ficción). Y aunque esta narrativa es principalmente satírica -o también si se puede decir "antidramática", (debido a que los elementos de la seriedad novelesca están eliminados)-, puede decirse de esta ficción, que existe en paralelo con el humor como género literario distópico de acción oscura, trazando un mundo futuro que está perdido, sin rumbos sanos en el horizonte moral de la humanidad, bosquejando una sociedad que está corrompida más allá de la decadencia. Una sociedad moral, política y socialmente corroída por el crimen.
Diríamos de esta narrativa que incursiona en el género de la acción antiépica porque sus personajes no son héroes, sino más bien villanos (en un universo, en un mundo en el que solamente hay villanos, en esta escala de villanos, surgen ciertos mejores villanos -al menos mejores en el sentido moral, en la medida en que existe una moral en un mundo moralmente ensombrecido- que fungen como los pobres vestigios de una sana, buena, y auténtica humanidad perdida), que comparados con el resto de la sociedad, son como las ruinas de una moral moribunda que trata de resistirse entre la enfermedad, como las ruinas de unos valores que ya no existen. Por eso esta clase de villanos protagonizan la historia como figuras antiheroicas y no como salvadores. No como salvadores, porque en un mundo perdido los valores están podridos, no hay lugar para los héroes, o más bien ya no hay héroes. Pero ciertos villanos parecen querer permanecer todo lo limpios que pueden, en cuerpo y alma, entre toda esta suciedad.
Diríamos de esta narrativa que incursiona en el género de la acción antiépica porque sus personajes no son héroes, sino más bien villanos (en un universo, en un mundo en el que solamente hay villanos, en esta escala de villanos, surgen ciertos mejores villanos -al menos mejores en el sentido moral, en la medida en que existe una moral en un mundo moralmente ensombrecido- que fungen como los pobres vestigios de una sana, buena, y auténtica humanidad perdida), que comparados con el resto de la sociedad, son como las ruinas de una moral moribunda que trata de resistirse entre la enfermedad, como las ruinas de unos valores que ya no existen. Por eso esta clase de villanos protagonizan la historia como figuras antiheroicas y no como salvadores. No como salvadores, porque en un mundo perdido los valores están podridos, no hay lugar para los héroes, o más bien ya no hay héroes. Pero ciertos villanos parecen querer permanecer todo lo limpios que pueden, en cuerpo y alma, entre toda esta suciedad.